Actualización de Windows 11 causa problemas de apagado
- La actualización de seguridad de enero de 2026 provocó fallos en el apagado de algunos dispositivos.
- Los problemas afectaron principalmente a las ediciones Enterprise e IoT de Windows 11 23H2.
- Microsoft lanzó actualizaciones de emergencia para corregir los errores en el inicio de sesión y el apagado.
- Los usuarios expresaron frustración por la falta de control de calidad en las actualizaciones.
- Se han reportado problemas adicionales, incluyendo fallos en Outlook y en el acceso remoto.
Actualización de seguridad de Microsoft para Windows 11 en enero de 2026
El 13 de enero de 2026, Microsoft lanzó su primera actualización de seguridad para Windows 11 del año. Sin embargo, esta actualización resultó problemática, ya que solo cuatro días después, la compañía se vio obligada a emitir una actualización de emergencia para abordar fallos significativos que impedían que algunos dispositivos se apagaran o hibernaran correctamente. Este problema afectó principalmente a las ediciones Enterprise e IoT de Windows 11 23H2, lo que generó preocupaciones sobre la calidad del proceso de actualización de Microsoft.
La actualización de seguridad, que se esperaba que mejorara la estabilidad y la seguridad del sistema, terminó causando más problemas de los que resolvió. Los usuarios comenzaron a reportar que sus dispositivos no podían completar el proceso de apagado, quedando en un estado en el que la pantalla se oscurecía, pero los componentes internos seguían funcionando. Este comportamiento errático se vinculó a la función Secure Launch, que se basa en la virtualización para verificar que el software de arranque no haya sido alterado.
Problemas de apagado y hibernación en Windows 11 23H2
Los problemas de apagado y hibernación se convirtieron en una de las principales quejas tras la instalación de la actualización de enero. Los usuarios de Windows 11 23H2, especialmente aquellos con la función Secure Launch habilitada, se encontraron con que sus dispositivos no podían apagarse o entrar en modo de hibernación. En lugar de eso, muchos experimentaron reinicios inesperados.
Este fallo no solo fue frustrante para los usuarios individuales, sino que también planteó serios riesgos para las empresas. La incapacidad de apagar correctamente los sistemas puede llevar a la corrupción de archivos, pérdida de datos y desgaste innecesario del hardware. Además, en entornos de TI gestionados, la falta de un apagado confiable puede interferir con los programas de mantenimiento y las políticas de seguridad.
Microsoft reconoció rápidamente la gravedad de la situación y lanzó dos actualizaciones de emergencia, KB5077744 y KB5077797, para abordar estos problemas. Estas actualizaciones estaban destinadas a restaurar el comportamiento normal del apagado y la hibernación en los sistemas afectados.
Errores en el inicio de sesión a través de escritorio remoto
Otro problema significativo que surgió tras la actualización de enero fue la incapacidad de los usuarios para iniciar sesión a través de aplicaciones de escritorio remoto. Muchos experimentaron fallos de autenticación y errores de conexión, lo que dejó a los usuarios sin acceso a sus dispositivos. Este problema no solo afectó a Windows 11, sino también a versiones anteriores como Windows 10 y Windows Server 2025.
La interrupción del acceso remoto es especialmente crítica en un entorno laboral donde el trabajo a distancia se ha vuelto esencial. Los administradores de TI y los empleados que dependen de estas herramientas para gestionar sistemas y realizar tareas diarias se vieron gravemente afectados. Microsoft, al reconocer la magnitud del problema, incluyó correcciones para estos errores en las actualizaciones de emergencia.
Actualización de emergencia lanzada por Microsoft
La rápida respuesta de Microsoft a los problemas generados por la actualización de enero fue notable, ya que la compañía lanzó actualizaciones de emergencia solo días después de la actualización original. Las actualizaciones KB5077744 y KB5077797 se distribuyeron a través de Windows Update y estaban destinadas a resolver tanto los problemas de apagado como los errores de inicio de sesión en el escritorio remoto.
Estas actualizaciones de emergencia son un indicativo de la creciente presión que enfrenta Microsoft para mantener la estabilidad y la funcionalidad de su sistema operativo. Sin embargo, la necesidad de implementar soluciones rápidas plantea preguntas sobre la efectividad del proceso de prueba de actualizaciones de la compañía.
Impacto de la actualización en las ediciones Enterprise e IoT
El impacto de la actualización de enero de 2026 fue particularmente pronunciado en las ediciones Enterprise e IoT de Windows 11 23H2. Estas versiones, que son utilizadas en entornos empresariales y dispositivos conectados, experimentaron problemas críticos que afectaron la operatividad de los sistemas. La incapacidad de los dispositivos para apagarse o hibernar correctamente no solo generó frustración entre los usuarios, sino que también planteó riesgos de seguridad y operativos.
Las empresas que dependen de Windows 11 para sus operaciones diarias se encontraron en una situación complicada, donde la falta de un apagado adecuado podría resultar en pérdidas de datos y daños al hardware. Microsoft, al ser consciente de estas implicaciones, se vio obligado a actuar rápidamente para mitigar el daño y restaurar la confianza de los usuarios en sus actualizaciones.
Identificación de problemas tras la instalación de la actualización
Tras la instalación de la actualización de enero, Microsoft identificó varios problemas que afectaban a los usuarios. Además de los fallos en el apagado y los errores de inicio de sesión, se reportaron problemas adicionales, como el mal funcionamiento de Outlook y la incapacidad de acceder a ciertas funciones de recuperación del sistema.
El proceso de identificación de estos problemas fue crucial para que Microsoft pudiera abordar las quejas de los usuarios y desarrollar soluciones efectivas. Sin embargo, la aparición de múltiples fallos en una sola actualización ha llevado a cuestionar la calidad del proceso de prueba de Microsoft y su capacidad para garantizar que las actualizaciones no introduzcan nuevos problemas.
Reacción de los usuarios ante los errores de la actualización
La reacción de los usuarios ante los problemas generados por la actualización de enero fue de frustración y descontento. Muchos expresaron su preocupación por la falta de control de calidad en las actualizaciones de Microsoft, señalando que problemas tan fundamentales como el apagado y el acceso remoto no deberían haber pasado desapercibidos durante las pruebas.
Los usuarios de Windows 11, especialmente aquellos en entornos empresariales, se sintieron abandonados al enfrentar problemas que interrumpieron su trabajo diario. Las redes sociales y los foros de discusión se inundaron de quejas y solicitudes de soluciones, lo que llevó a Microsoft a intensificar sus esfuerzos para abordar las preocupaciones de los usuarios.
Soluciones temporales y recomendaciones para los usuarios
Mientras Microsoft trabajaba en soluciones permanentes, se proporcionaron varias recomendaciones temporales para los usuarios afectados. Una de las soluciones sugeridas era utilizar el símbolo del sistema para forzar el apagado de los dispositivos mediante el comando shutdown /s /t 0. Esta opción, aunque efectiva, no es ideal, ya que puede llevar a la corrupción de datos si se usa de manera inapropiada.
Además, se aconsejó a los usuarios que desactivaran la función Secure Launch si experimentaban problemas de apagado, aunque esto podría comprometer la seguridad del sistema. Microsoft también instó a los usuarios a estar atentos a futuras actualizaciones que abordarían los problemas de manera más integral.
Perspectivas sobre la calidad de las actualizaciones de Microsoft
La serie de problemas surgidos tras la actualización de enero de 2026 ha puesto de relieve las crecientes preocupaciones sobre la calidad de las actualizaciones de Microsoft. A pesar de contar con un programa de pruebas de Insider, los errores críticos continúan apareciendo en las versiones estables del sistema operativo, lo que sugiere que el proceso de prueba puede no estar funcionando como se esperaba.
Los críticos argumentan que Microsoft está priorizando la frecuencia de las actualizaciones y el lanzamiento de nuevas funciones sobre la estabilidad a largo plazo. Esta situación ha llevado a muchos usuarios a cuestionar su confianza en el sistema operativo y a considerar alternativas.
Problemas de apagado en Windows 11 tras la actualización de enero de 2026
Impacto de la actualización en las versiones Enterprise y IoT
La actualización de enero de 2026 tuvo un impacto significativo en las versiones Enterprise e IoT de Windows 11, afectando la operatividad y la seguridad de los sistemas en entornos empresariales. Las empresas que dependen de estas versiones se vieron forzadas a buscar soluciones rápidas para mitigar los efectos de la actualización fallida.
Soluciones de Microsoft y parches de emergencia
Microsoft lanzó parches de emergencia para abordar los problemas de apagado y acceso remoto, pero la necesidad de estas soluciones rápidas ha suscitado dudas sobre la efectividad de su proceso de prueba. Los usuarios esperan que la compañía mejore su control de calidad en futuras actualizaciones.
Reacciones de los usuarios y críticas a la gestión de actualizaciones
La frustración de los usuarios ha crecido, y muchos han expresado su descontento con la gestión de actualizaciones de Microsoft. La falta de control de calidad y la aparición de errores críticos han llevado a cuestionar la confianza en el sistema operativo, lo que podría tener repercusiones a largo plazo para la compañía.
